Reloj público en Diriamba

Monumento único, de referencia Nacional que tiene en sus cuatros caras relojes visibles y por su altura es un sitio que permite ser usado como mirador. El reloj es considerado, después de la Basílica menor de San Sebastián, el segundo icono de la ciudad. La idea inicial de construir una torre se remonta a 1904 durante el fuerte comercio que hubo entre Nicaragua y Europa en la época de oro. La construcción de la Torre fue iniciada en 1932 y finalizada en 1935, ubicada en el casco urbano de la ciudad, frente a la parroquia san caralampio, sobre la carretera panamericana sur.